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Lío de Cevicheria

Piero Miranda

Por: Piero Miranda 

Hace algunos días, el sótano de una cebicheria en el centro de Lima, dejo de ser una exposición artística de obras de dirigentes presos de Sendero Luminoso, y paso a convertirse en un ring de pelea. Sin embargo, la confrontación, fiel al estilo de bronca de cevicheria, no vino de dos completos extraños, sino del ya polémico Ministro del Interior Daniel Urresti y de Manuel Fajardo, dirigente del Movadef y abogado de Abimael Guzmán.

El  intercambio de palabras, calificativos y gestos desesperados, quizás embriagados por la cercanía de las cámaras, termino en una caótica  confrontación  de algunos minutos, criticadas por algunos y aplaudida por otros. Sin embargo ¿Que podemos ver fuera de todo este show mediático y declaraciones desafortunadas de ambas partes?

Por un lado, están los que aplauden las declaraciones del ministro Urresti y señalan que era necesaria una confrontación directa de un representante del Gobierno, en este caso del Ministro, contra las filas de Sendero, para justamente hacer prevalecer el papel del Estado y dejar un mensaje claro, que era que no se iba a permitir cualquier acto de apología al terrorismo y que se iba a continuar con la mano dura.

Por otro lado, los que criticaron fuertemente la salida del ministro Urresti, sostienen que su afán de protagonismo hizo que aproveche esta oportunidad para confrontar a un personaje relacionado con la cúpula de Sendero como Manuel Fajardo, y dar la imagen de que siempre va al ruedo sin temor respecto a quien tenga al frente. Sin embargo, lo que más se critica es este confrontamiento, sin argumentos sólidos y basado solamente en la  efervescencia del Ministro, lo que deja finalmente como un revoltoso a Urresti y a Manuel Fajardo y a lo que él representa, en una posición de víctima.

El hecho de que el Ministro Urresti haya salido a confrontar directamente a Manuel Fajardo no es una acción loable ni tampoco catastrófica, pero tenemos que considerar que justamente estos comportamientos más emotivos que racionales, son los que nos ha dejado una etapa que la mayoría da como concluida, que es la del Conflicto Armado Interno, y que con estos encontrones, se avivan los sentimientos que aún revive esta etapa de la historia de nuestro país.

Lo que hay que considerar es que efectivamente, no hace falta una confrontación,  venga de quien venga, con argumentos poco sólidos, pues de esa forma no se avanza en resolver aun la controversia que genera todo lo relativo con Sendero Luminoso, sino que se tiene que buscar espacios de debate, en los que si se podría presentar razones contundentes para censurar a Sendero Luminoso frente a la opinión pública , cuestión que no se logra con medias tintas ni con apasionamientos, que al final no resuelven nada y no hacen más que poner el dedo sobre una llaga que ya tiene más de 20 años.

Por último, es de amplio conocimiento que Sendero Luminoso siempre vende portadas  y es noticia, llevando a acaloradas discusiciones entre líderes de opinión y personajes del Gobierno, que lejos de sellar inteligentemente una época de violencia y enfrentamiento, siguen alimentando los imaginarios y creando más y más desconocimiento frente a una etapa que no nos debe atemorizar debatir y confrontar. Que no nos sorprenda si Urresti sale nuevamente a retar a otro líder Senderista, o si se sigue hablando de que Sendero se sigue reestructurando en las universidades  y/o que las muertes del VRAEM son solo casos aislados.  Estamos avisados.

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¿Quién se llevó la brújula?

Piero Miranda

Por: Piero Miranda

Llegó Noviembre, penúltimo mes del año, y con él una serie de noticias que inundan nuestra colorida escena política nacional. El  reciente “escandalo” de Martin Belaunde Lossio debido a su vinculación con asuntos turbios que involucrarían a la pareja presidencial, los enredos del caso López Meneses, la matanza hecha por efectivos del orden en el desastroso intento de desalojo en Cajamarca, la renuncia de la Ministra de Salud Midori de Habich y también la de Francisco Boza del IPD.

Un punto aparte amerita el otrora llamado “Sheriff”, acusado por pertenecer a una organización delictiva y el mediático Ministro del Interior Daniel Urresti, un personaje tanto odiado como amado,  entre muchos otros, completan una parte de los personajes que más se hablan y aparecen en la prensa, muy aparte de los muy ocasionales congresistas y ex presidentes, al que las cámaras y flashes, son su mayor obsesión.

A todo esto, suma una actitud de indiferencia absoluta respecto a lo que se viene en estos 4 años de nueva gestión de alcaldes y presidentes regionales, pues mucho más allá de aquel tibio 5 de Octubre, solo quedó en la memoria inmediata de la ciudadanía el recuerdo de Susana Villarán continuando el corredor Azul, Castañeda Lossio criticando a la saliente gestión, la victoria de Gregorio Santos en Cajamarca y el tan mencionado segundo puesto de  Enrique Cornejo, entre otros.  Pero, ¿Hacia dónde nos llevan todas estas noticias? ¿Qué hay del papel del Gobierno?

Al inicio del Gobierno del presidente Humala, hubo un miedo desmesurado en lo que se refería a la libertad de expresión,  pues  se había corrido el rumor de que él iba a apropiarse de los medios de comunicación y usarlos como plataforma política, para afianzar la “Gran Transformación”. Sin embargo, en la actualidad, podemos observar como Ollanta Humala lo que menos controla son los medios de comunicación, y que estos, supieron posicionarse y ejercer la mayor influencia sobre la agenda del Gobierno en lo que va a la fecha.

Pero, ¿De qué forma han influido los medios de comunicación en el Gobierno de Humala? La respuesta va más allá de portadas o cámaras, pues entre el Gobierno y los medios  hay una mutua necesidad, tanto de los medios por información fresca, como del Gobierno como un canal para visibilizar las obras y acumular aprobación

Es esta misma necesidad entre ambos actores que surge una nueva forma de hacer política, la “Política de las Declaraciones”, que consiste en buscar negociar espacios públicos de gran audiencia a la prensa, para  que los actores políticos declaren frente a diversos temas, sin ser opiniones oficiales muchas, y sin haber una noticia de fondo en sí, solo dando solo su opinión moral al respecto, consiguiendo así, mantenerse en  escena política a favor o contra del Gobierno, y a la prensa conseguir los famosos “ultimominutismos” y choque de declaraciones entre políticos, que por supuesto, da mucha sintonía.

Ya estamos muy próximos a recibir nuevas autoridades en Enero del 2015, pero tal parece que eso poco o nada importa , pues se sigue dejando de lado acontecimientos relevantes acerca de cómo combatir la inseguridad en las ciudades más peligrosas del país, como promover el consenso entre presidentes regionales y el Gobierno Central para mejorar la gobernabilidad, o como mejorar la salud publica en el país, causante de tanta mortandad infantil y, que finalmente,  hacer para que la población retome la confianza en sus autoridades, desterrando el fantasma de la corrupción y del “Roba pero hace obras”.

Para siquiera pensar poner en marcha grandes reformas en el país, es necesario comenzar desde las pequeñas acciones que nos favorezcan de a pocos llegar a esta meta, que es el progreso de nuestro país, no solo en materia económica, sino también en material social y educativa. Podemos tener dudas respecto a las verdaderas intenciones de los medios de comunicación, pero de lo que no se tiene duda alguna, es de la capacidad de hacer grandes acciones, si efectivamente las autoridades y los ciudadanos todos buscan la cooperación y disposición por trabajar por un mismo fin en común reforzando la representatividad y compromiso de la población en temas de su comunidad, llegando así a conseguir engrosar el principal vinculo de la razón de ser de ambos, el desarrollo.

Así es la Vida

Piero Miranda

Por: Piero Miranda

Lunes 6 de Octubre del 2014. Comienza el día con un panorama nublado, agotador como todo inicio de semana, pero con una peculiaridad, que tenemos ahora  nuevos presidentes regionales y alcaldes distritales para los próximos cuatro años, elegidos democráticamente exactamente el día de ayer domingo, día en que la confluencia entre la insensatez y la cordura nos arrojaron los resultados de  boca de urna  y el tan anhelado flash electoral, que hicieron celebrar a unos, y llorar a otros

Ahora, fuera de lo que ya se comenta con demasía en los medios televisivos y en los periódicos respecto al triunfo de Luis Castañeda, el segundo lugar de Enrique Cornejo, la victoria de Gregorio Santos en Cajamarca o la de Cesar Acuña en la Libertad y también la gran derrota de los partidos políticos en estas elecciones, entre otros, un punto que no se han ocupado los medios es del sentir popular, o como se dice tan retóricamente, de la “Voz del pueblo” , porque eso sí, el pueblo no se equivoca ni se puede equivocar, porque es la “Voz de Dios” como muchos dicen.

Una primera reacción de la gente luego de estas elecciones, es la sensación de  absoluta victoria de los que “Roban pero hacen Obras”, lo cual deja un sentimiento de resignación, en el que nos tratamos de acostumbrar a que estas elecciones son eventos sobrenaturales fuera de nuestro alcance, que todo está dicho, y que con nuestro simple y unitario voto, no podremos cambiar las cosas, pues así es la vida.

Otra sensación quizás un poco más esperanzadora, es que en estas elecciones se ha visto más la presencia de jóvenes en la política, tanto como postulantes a alcaldía como para regidores, lo cual dejó abierta la pregunta respecto a que tanto ahora el factor “juventud” , junto con otros factores, es un elemento de peso para los próximos comicios del 2016, donde definitivamente habrán muchos nuevos rostros para el congreso, y ni que decir para la presidencia.

Con estas percepciones y sensaciones en general de la gente, ahora nos preguntamos ¿En realidad estamos condenados a tener grandes sinsabores y amanecer con una “resaca” electoral luego de haber emitido nuestro voto?

Frente a esto hay una buena noticia y otra no tan buena. La buena noticia, es que efectivamente la política no está escrita en piedra, por lo tanto es moldeable y sobre todo, está en constante cambio, razón por la cual, si es que tenemos una época quizás no a la altura de los grandes procesos electorales del mundo, alejados de escándalos, propagandas en doble sentido, maleteadas y políticos pintorescos casi al punto de lo ridículo, bueno, simplemente nos queda esperar pues ya llegara ese preciado día.

La noticia no tan buena es que, la pasividad que tiene tanto el electorado limeño, como de todo el país, hace que este “proceso de espera” por un “proceso electoral ideal” y con “candidatos ideales” simplemente no llegue. Mientras se siga votando por el más guapo, por el que combina mejor la corbata con el terno, o por quien mejor floro tenga, se alimenta más este estado de hibernación del electorado, la cual se traduce en retraso y más desigualdad y menos dinero para mejorar el país.

Finalmente, ¿Que nos queda esperar para las próximas elecciones del 2016 y para las siguientes? Simple, la respuesta reside en dos palabras: Comprensión y Esperanza. Somos un electorado muy exigente en lo que respecta a propuestas y a buscar a la persona inmaculada y perfecta para que dirija nuestra sociedad, sin embargo, no damos nada a cambio, ni creamos conciencia electoral respecto a las futuras autoridades que dirigirán el rumbo de todos nosotros, razón por la cual, comprender la situación en la que estamos, nos hará ser más conscientes de la clase política que tenemos, también nos ubicara en que estamos en la condición de exigir, como  lo que podemos esperar.

Por último, si existe una palabra que no se ha mantenido nunca al margen de nuestra realidad, es la esperanza. Quizás lo que representa esta palabra este muy mellado, pero parte de la esperanza que reside en el elector peruano, es el cambio responsable que puede ejercer una gestión de primer nivel. No hay que olvidar, que siempre hay oportunidades, y que en el cambio también residen muchas de ellas.

La Palabra del Mudo

Piero Miranda

Por: Piero Miranda

La política peruana, siempre impredecible y muy pintoresca, nos ha ofrecido una nueva razón para estar muy pendiente de ella ahora, que es la permanencia de Luis Castañeda Lossio en la contienda electoral. Tal parece que ni la tacha de un famélico JNE, ni el tan sonado caso Comunicore, ni el esfuerzo de sus grandes contrincantes (Villarán y Heresi), ha hecho posible bajar radicalmente la aceptación de Castañeda, que pareciera cada vez consolidarse más en el primer lugar y asegurarse la victoria de este 5 de Octubre.

Ahora quizás lo que muchos nos preguntamos es ¿Que ha hecho Castañeda para permanecer  en el primer lugar y no perder el liderazgo en las diversas encuestas? Muchos analistas y periodistas alegan que el éxito de Castañeda se debe a su silencio frente a las acusaciones y por sus apariciones bastantes cautas frente a la opinión pública. Sin embargo, estos se olvidan de un dato muy importante que define que Castañeda lidere las preferencias: la experiencia.

Luis Castañeda Lossio a sus 69 años, no es ningún novato en política y mucho menos, un político que solo ha sido alcalde de Lima. Quizás pocos recuerden que Castañeda fue Presidente Ejecutivo del entonces IPSS, ahora ESSALUD y que en los años ochenta fue regidor en la Municipalidad de Lima, aparte de su paso por la empresa privada. Así, el ex burgomaestre de Lima, que también fue candidato a la presidencia del Perú en el 2011, ha venido esculpiendo paulatinamente su lugar en la política peruana y así asegurando un factor crucial en la política, que es mantenerse en el subconsciente del votante.

Entonces, ¿Que esperar de Luis Castañeda en estas contiendas electorales? Al estar a menos de un mes de las elecciones regionales y distritales, Castañeda se toma el tiempo para caminar con sus portátiles, dar entrevistas a los medios que él desea y a no alterarse pese a las últimas encuestas que ponen en un estrecho segundo lugar a Salvador Heresi, su virtual oponente, el cual parece haberle quedado corto el tiempo para seguir subiendo en las preferencias electorales.

No es casualidad que a puertas de una elección, Castañeda Lossio opte por el silencio, que más que una estrategia, es simplemente un elemento más de su estilo de hacer política. Vale recordar que en la política nada es gratis, y si este sigue manteniendo la preferencia en las encuestas, es porque quizás la gente nunca antes ha tenido tan presente el amarillo y el nombre “Lucho” como ahora.

Somos Jóvenes, Seámoslo Siempre

 

Piero Miranda

 

Por: Piero Miranda Carrillo

Cada vez se reduce más el tiempo al tan anhelado 5 de Octubre, día de las elecciones para las nuevas autoridades distritales y regionales. Pero, ¿Qué de nuevo nos traes estas elecciones aparte de pintorescas publicidades y políticos que ofrecen maravillas en estas fechas? Pues un elemento que ha recobrado fuerza en los últimos  10 años: la presencia de los jóvenes en la Política Peruana.

Política y juventud fueron agudos antónimos en la sociedad peruana tanto en los años ochenta, como en los noventa. Definitivamente, lo que representó el período del Conflicto Armado Interno y la década de la anti política vivida en el Gobierno de Fujimori, repercutió fuertemente en la participación ciudadana, y en mayor proporción, en la intervención de  jóvenes a la política, dejando así grandes espacios de nula representación de cuadros nuevos dirigidos justamente a ese público que no se tomaba aun en consideración, el juvenil.

Acciones representativas como la Marcha de los 4 Suyos o, quizás una más actual como la Marcha contra la “Repartija”, dejaron un antecedente en lo que se refiere a la intervención de jóvenes universitarios y, en general, respecto a lo que querían para su país, que era plenamente un cambio. Así, al llegar las elecciones, muchos partidos políticos incluyeron cuadros nuevos de jóvenes profesionales de diversas carreras, entre sus filas de futuros funcionarios, así como de regidores.

Más allá de que exista una disposición del JNE por poner una “cuota joven” de regidores en la lista de candidatos, tanto en las elecciones distritales como regionales, nos queda pensar ¿Qué representa la intervención de jóvenes en la política actualmente? Fuera de estrategias o de imposiciones de alguna entidad pública, el que más jóvenes entren a la política corresponde a un hecho puntual, que los jóvenes quieren ahora ser partícipes de la mejora en su sociedad.

Si bien, quizás el mayor temor que tiene cualquier ciudadano respecto a depositar su voto en algún joven futuro funcionario, es el hecho de la experiencia, pero justamente en política el ente fiscalizador más que un tema de edades, debe ser un tema de confiabilidad y de visión. Hay un gran común denominador entre la mayoría de personas y de padres que transmiten a sus hijos, en que la política es corrupta, sucia y que si entras en ella es para terminar peor. Justamente, ese tipo de prejuicios, lo que hace es alejar a buenos profesionales del sector público, consiguiendo así que realmente la gente poco capacitada, sin visión y verdaderamente corrupta, llene esos espacios de representación que le correspondería ejercer una persona con calidad moral y profesional.

Cambiar de actitud y dejar el pesimismo son el comienzo de un gran camino. Si bien los jóvenes se caracterizan por su ímpetu, sus energías y sus ganas de ser actores activos del cambio en su comunidad, estas grandes virtudes no pueden ni deben ser opacadas con indiferencia, falta de confianza o quizás lo peor, juzgarlos sin antes haber hecho algo por su país. Quizás la gran pregunta sería ¿Si tuviésemos un hijo/a y quisiera entrar en política, pues quiere ayudar a su comunidad, confiaríamos en ellos?

Más que ver con escepticismo la incursión de jóvenes a las filas de nuestra política nacional, veámoslo con ojos de esperanza, y alentémoslos a que puedan elevar el status quo político actual que nos representa. Estoy postulando como regidor en mi distrito, pues tengo convicción que cumpliendo esta gran responsabilidad que se nos han otorgado, nos ayudara a cambiar el destino de nuestro país sumando esfuerzos entre todos los que quieran ver un Perú mejor. Para esto no hay que olvidarnos que Somos Jóvenes, y Seámoslo Siempre.

No cambies de canal

Piero Miranda

Por: Piero Miranda (PUCP)

Prendo mi televisor el domingo en la mañana, eran las 7 a.m  y entre uno que otro canal de la televisión las “Noticias más Resaltantes “, como para no cambiar de canal, mostraban primero al congresista Carlos Bruce en el programa de Gisela Valcárcel conversando acerca de la Unión Civil para luego pasar el video del allanamiento de la celda de Abimael Guzmán en la base naval y finalmente terminar anunciando el último chisme de la farándula acerca de Milena Zarate y Edwin Sierra en el Valor de la verdad  entre otros.

Muchas veces nos preguntamos, incluso nos cuestionamos, como temas de la farándula y videos de personajes de la política se vuelven la “noticia más resaltante”, habiendo noticias con más importancia en el país. Todo inicia  en los medios de comunicación, los cuales pactan una agenda de temas que dan primeras planas, generan controversia y por ende, son las que dan las ganancias para luego, estos mismos temas previamente pactados, sean tocados, difundidos y resaltados una y otra vez, consiguiendo así su posicionamiento en la escena nacional. Con esto, los medios de comunicación aseguran generar debates, vender más tirajes y tener más audiencia y;  además, desviar la atención con temas de farándula o noticias  que les sean desfavorables a sus intereses, como a los intereses de los políticos que los apoyan, pues no hay que olvidar que los medios de comunicación son una empresa privada, y como tal, sirven a los intereses de los que los contratan.

El allanamiento a la celda del líder senderista Abimael Guzmán, muestra la necesidad de desviar la atención con un tema que no tiene pierde, como es el del terrorismo, del Movadef y del VRAE que es de uso recurrente. No es casualidad que la operación “Perseo” que inició el gobierno y esta serie de capturas a miembros del Movadef, sean parte de una campaña de des-información a la población, para revivir lo que ya dejo de ser una amenaza para el país, y de usar esa información para desviar la atención de los problemas principales como el narcotráfico, la inseguridad ciudadana y la  corrupción de funcionarios en los gobiernos regionales al interior del país.

La Unión Civil entre parejas del mismo sexo también viene siendo aprovechado al máximo en los medios, por la controversia que genera, y por como ha venido evolucionando en medio de manifestaciones, lo que alimenta esta nuevo formato de comunicación que ahora tienen los medios, la del “ultiminutismo” y de “declaraciones”. Las declaraciones que causaron  controversia esta vez fueron las de Gisela Valcárcel  como personaje público con gran influencia, la cual no tuvo una posición tan certera que fue tomada como una negativa al proyecto. Con esta, acompañado de las declaraciones de un sector aprista en contra de la  Unión Civil, se sumaban fuerzas que iban en total oposición a dicho proyecto. Sin embargo, la respuesta de los que apoyan la Unión Civil fue lograr reunir a Carlos Bruce y Gisela Valcárcel en un programa de televisión, debatir el tema abiertamente, y ganar titulares como difusión en señal abierta y conseguir tribuna en un espacio televisivo con gran audiencia y continuar con esta lucha de posiciones, que finalmente da pie a la polarización, que es lo que vende y lo que buscan los medios.

Fuera de la información que consumamos, sea de política, deporte, o de farándula, es necesario tener una conciencia crítica de lo que se nos da, y no ser partícipes del circulo vicioso de la información de portadas. Desvirtuar y buscar manipular a la opinión pública con temas que merecen toda la atención y comprensión de la gente y solo brindar morbo, des-información y aplausos frente a declaraciones, no es la salida de una comunicación responsable. Queda en nuestras manos entonces, cambiar de canal.

Alguien quizás como tú

Piero Miranda

Por: Piero Miranda (PUCP)

Tweets, selfies, posts en el Facebook, como también entrevistas en programas de espectáculos  y magazines, son la nueva moda de nuestros políticos en estos tiempos. Pero, ¿Es acaso un síntoma que corresponde a la actualidad? ¿O más bien corresponde a un largo proceso que viene desde fines de la década pasada?

Si bien la política peruana de por si es pintoresca y en varias ocasiones son los políticos que al saber que la política esta propiamente centralizada en los medios de comunicación, buscan hacerse visibles y captar la atención del resto de la gente, pero lo que causa curiosidad es la forma en como lo vienen haciendo ultimamente, ya que las formas  dejaron ya de ser  impersonales y lejanas, para volverse amicales y muy cercanas a uno, consiguiendo crear un vínculo de empatía más fuerte con la gente.

Si nos remontamos a los inicios de los años noventa, vemos que con la figura del ex presidente Alberto Fujimori, se rompía esta imagen y paradigma del político o de aspirante a la presidencia, con terno, serio, lejano y se pasaba a una imagen de un político de a pie, de vestir sencillo, y que hace las mismas cosas que un ciudadano común. Si bien los noventas no se categorizo como una era de difusión masiva como la actual, pero en los programas de televisión (como fue el caso de Trampolín a la Fama o de Panorama, entre otros) como en los magazines (tanto nacionales como internacionales), se daba el espacio en que los políticos podían mostrar una mayor cercanía a la gente, quizás en una salida familiar o en alguna actividad de recreación, que ayudaba a recortar las brechas que la misma hendidura de funcionario te hacia tener.

De esta forma vemos como desde la imagen que proyectó Alberto Fujimori en su periodo, hay una evolución gradual hasta lo que es el caso del expresidente Alejandro Toledo. Lo que sucedió con Toledo es que si bien en un inicio proyectaba la imagen de cholo emprendedor y exitoso, de una persona muy orgullosa de sus raíces indígenas, y de alguien que disfrutaba el huayno y festividades propias del Perú, su imagen se fue distorsionando conforme fue pasando el tiempo con los escándalos y rumores respecto a él (consumo de drogas, mitomanía) que consiguieron que al final de su mandato quede la imagen de aquel resguardado con muchos guardias de seguridad, con pelo con gomina y terno de marca,  que goza de agarrar el hielo con las manos y tomar whisky etiqueta azul.

Mención aparte merecen nuestro ex presidente Alan García y Keiko Fujimori, los cuales no desperdician ni una sola oportunidad de aparecer en los medios y de explotar al máximo las armas comunicativas que tiene a su alcance. Un sinfín de tweets hasta un selfie con otros ex presidentes de la región, demuestran a Alan García como el político que más le saca provecho a esta forma de hacer política, que bien o mal, no se muestran ajena a él. Cabe recordar, que hasta la misma Magaly Medina lo entrevisto en su set y que tuvieron una larga conversación, en la cual García mostro ese lado pícaro, criollo, que hace que la gente guarde empatía con un  presidente que habla su mismo idioma, que se comunica con las mismas palabras y que escucha música criolla  y se toma unas cervezas para celebrar.

En el caso de Keiko Fujimori,  observamos cómo esta toma una posición un poco más discreta que la de García, pero de igual  forma  busca transmitir una imagen cercana, como lo hizo su padre en los noventa, con un estilo propio con tweets, fotos de su familia, apariciones en los medios con una imagen impecable y mostrando un acercamiento a la gente, sin dejar de ser protocolar,  lo cual le ayuda a tener una imagen más sobria que Toledo, García o Humala, pero a la vez, mostrarse como una política joven y con experiencia de ciudadana de a pie.

En lo que respecta a la pareja presidencial, esta merece atención especial, pues es un caso con una relación inversamente proporcional en el ámbito comunicacional, pues si bien Humala es el que debería hacer más uso de las herramientas de comunicación para sacar esa imagen castrense que lo mantiene aún lejano de la población, pareciera no preocuparle en lo absoluto más allá de sus caminatas y de sus apariciones ocasionales en camisa blanca y jeans. Con esto, la que si se da el trabajo de recortar las brechas que su puesto de primera dama le da, es Nadine Heredia, la cual no duda en usar las herramientas de comunicadora que tiene de profesión, y mostrase cercana a la gente publicando tweets, dando entrevistas a revistas y teniendo una imagen mucho más amical y fresca que la de su esposo, consiguiendo  una relación más directa con la gente, que es el meollo del conflicto respecto a su popularidad en comparación a la del presidente.

La imagen de los políticos como gente fuera del alcance de  las personas, con terno y que no se relaciona con el quehacer del día a día, parece haber quedado en el olvido, y esta nueva forma de comunicación que rompe con los paradigmas de lejanía que tenia de por si un funcionario, cobra más fuerza, así que no nos sorprenda que los selfies sigan, y que los tweets como las apariciones en programas de televisión, se vuelvan pan de cada día y refuercen esta herramienta tan poderosa que tienen los políticos: romper el molde, y mostrarse quizás como alguien como tú.

Si el río suena….

Piero Miranda

Por: Piero Miranda

Diversos rumores, unos más extravagantes que otros, e innumerables escándalos  se han desarrollado constantemente en la escena política desde que se inició el año 2014. Valga recalcar, que a solo dos años de las elecciones presidenciales, lo que menos se espera es un clima armonioso entre los diversos actores políticos, pues a puertas de un nuevo proceso electoral en el 2016, los bandos políticos van descargando todos sus dardos y artillería a sus contrarios, y en este caso, si el río suena, es porque no solo piedras trae.

Diariamente los medios nos invaden con portadas que muestran  este show político,  tanto pintoresco como burdo, los cuales no solo acontecen  en las instituciones del Estado, sino también fuera de estas. Valga recordar que en los medios de comunicación,  las noticias mediáticas y la confrontación política es lo que realmente vende, razón por la cual se tiene que maximizar sus beneficios en noticias que den que hablar y que a su vez muevan fibras sensibles dentro de la sociedad para hacerlo mucho más debatible.

El escándalo político que cerró el año pasado y nos habría camino a este año fue  el hasta ahora polémico caso López Meneses o “Lopezgate”,  el cual estremeció la escena política, con mayor medida la del oficialismo,  con numerosas portadas en diarios, programas enteros dedicados al caso, entrevistas televisivas y radiales hasta con  pintas en las calles con palabras como “Ollantamontesinismo”. Sin lugar a duda, este tipo de noticias nos muestra la política del escándalo que se realiza diariamente y sin que se le tome la atención debida, nos brinda los temas de agenda para discutir en el día a día y dejar de lado quizás los temas importantes para el desarrollo del país.

Pero, no solo son los escándalos los que mueven la atención de la prensa y condicionan la opinión pública, sino que también son los rumores políticos. A fines de Enero y comienzos de Febrero se dio el rumor que el 5 de Febrero se iba a desarrollar una huelga oficial de la policía nacional, como la que vivió Lima el siglo pasado y que dejo al borde del caos a la ciudad. Los medios cubrieron la noticia, hubo entrevistas por radio y creció la paranoia en la ciudadanía, pero llegado el día así como vino la noticia, esta se fue y no pasó nada y  simplemente pasó al olvido.

La salida del ex premier Cesar Villanueva del gabinete ministerial marco otro hito en la línea de escándalos políticos. La salida del cuarto premier representaba en si ya un escándalo, pero  aparte se rumoreo que esta salida fue por la intromisión de Nadine Heredia en el gabinete y por poner en agenda el aumento del sueldo mínimo. Primeras planas, entrevistas, y ruido político duraron días y semanas, para finalmente sentir el tema ya gastado y no darle más importancia. El tan sonado escándalo Villanueva solo ayudo a aumentar más el rumor de  intromisión de Nadine Heredia en el Gobierno y que la clase burocrática al final si se sale con las suyas. Retomando a la primera dama, otra noticia escandalosa brotó cuando Heredia caminó en la alfombra roja designada para el mandatario del país visitante, en este caso exclusivamente al presidente Humala. Diversos medios pusieron en primera plana dicha intromisión de la primera dama y hasta criticaron su atuendo, y esto fue noticia por varios días, hasta que dejo de importar, pero vale preguntarse ¿Realmente importa tanto el atuendo de Nadine Heredia y si pisa una alfombra o no?

Si mencionamos los escándalos de las últimas semanas como el caso Secada con su agresión a la política de tránsito y su seguida suspensión del PPC, del hipotético cierre del Parlamento por parte de Humala si no se otorgaba la confianza al gabinete Cornejo,  de los escándalos y confrontaciones  de la Megacomision, de los hijos no reconocidos de Sergio Tejada hasta  de la “Bomba” de Yehude Simons respecto a un hijo no reconocido de Ollanta Humala, nos dan un elemento constante: show. Los rumores son parte de esta disputa de poder entre los diversos bandos políticos y estas mismas disputas que precisamente suceden en esta arena política que son los medios de comunicación sirven para afianzar jerarquías de poder entre bandos políticos y para dejar en el subconsciente de la gente, temas preconcebidos para alimentar la popularidad de algunos, pero a precio de la caída de otros.

No hay que olvidarse que la noticia importante no es necesariamente la que sale día a día en los medios o la que los dominicales confabulan para que sea tema del día, sino justamente esas noticias de la cuales no se tocan, no se hablan, y es más, se censuran, de la cuales tenemos que estar pendientes, para no caer en esta mecedora que son los escándalos y rumores del quehacer político, que tienen como objetivo darle  a la gente lo que ellos quieren: espectáculo sin conciencia.

 

 

 

 

Dígamelo con toda Seguridad

PIERO

Por: Piero Miranda Carrillo

A poco tiempo de culminar el segundo año de mandato del presidente Ollanta Humala, vemos como las  preocupaciones de la sociedad han sobrepasado en gran manera a la seguridad que tiene la misma al entrar a un nuevo año de gestión gubernamental. El que haya un Estado capturado por las grandes corporaciones y grupos económicos que sumado a la inexperiencia del gobierno, ha hecho que se dé una situación de  “Piloto Automático”  que ha condicionado a Ollanta Humala a no poder realizar los cambios que la población necesitaba  y, por tanto, dejarse así llevar por lo que le dicen sus allegados: que manteniéndose así, la población estará tranquila.

Para diferentes sectores de la población,  el termómetro social se mantiene desde templado con ciertas carencias, pasando por uno de  bonanza en todos sus ámbitos, para terminar en uno en el cual la sociedad está en caída libre. En el Perú ser objetivos con respecto a política, sin pecar de pesimista o de muy entusiasta, no siempre resulta sencillo, pues la mayoría de veces estamos condicionados a que los rumores sean convertidos  en verdades absolutas y que finalmente los discutamos día tras día sin analizar el trasfondo del asunto. Sin embargo, un hecho que no es rumor alguno ni tampoco una falacia proveniente de una “sociedad histérica”, como lo calificaría el ex premier. es el tema de la Seguridad Ciudadana en el país.

Asaltos en plena luz del día sin respetar  las zonas concurridas ni puestos policiales, ajustes de cuentas y asesinatos a funcionarios del Estado como a ciudadanos de a pie para robarle pequeñas pertenencias y, ni que decir de las cifras de autos robados, las cuales se han elevado a una alarmante cifra de veinte carros diarios que se hurtan en la capital. Todo lo anterior, pone en evidencia que el gobierno aún está lejos de proporcionar un plan integral de seguridad a la población. Pero, en una sociedad acostumbrada a señalar culpables y que gusta del show de los políticos  de pasearse en los nuevos patrulleros en vez de proporcionar un método concreto acerca de cómo enfocar un nuevo plan de seguridad, cabe preguntarse: ¿Mejorará la seguridad ciudadana? ¿Es acaso esta nueva ola de violencia producto del gobierno del presidente Ollanta Humala? ¿Estallará la violencia como en otras ciudades de la región?

El cambio de  Premier, de Juan Jiménez a Cesar  Villanueva,  en si representa un primer esfuerzo del ejecutivo respecto a una lucha frontal contra la delincuencia y el crimen organizado. Así también, el implemento de nuevos patrulleros inteligentes, como de helicópteros y al parecer las negociaciones que estaría ya efectuando el Premier Villanueva con los diferentes sectores políticos y económicos, nos hacen pensar que el gobierno ya tomó cartas en el asunto. Sin embargo, una tardía reacción por parte de Humala y sus allegados, no ha hecho más que prolongar un problema que el mismo calificaría como un “problema estructural”.

El Gobierno de Humala sabe que se enfrenta no solo a décadas de desconfianza de la población con su policía, sino también a  la ausencia de un plan sostenido a largo plazo  que impide que se puedan dar acciones certeras para frenar la creciente ola de violencia e inseguridad que azota no solo a la capital, sino a todo el Perú. Si bien es cierto que el problema de la inseguridad ciudadana no se ha dado de la noche a la mañana y  que esta se incrementa por una serie de factores que no dependen exclusivamente del presidente, este primer paso de Humala de implementar mejoras en sus entes policiales nos da señal de un cambio progresivo.  No hay que olvidarnos que las reformas importantes y que hacen la diferencia toman tiempo, por lo que es responsabilidad del gobierno brindar a la población señales de que se está avanzando y no que se sigue sin tomar una acción firme al respecto.

Frenar la creciente corrupción que hizo que las instituciones sean islas de modernidad en algunos casos y, precariedad y pobreza en otras, como también hacer que el Gobierno brinde nuevamente esta confianza perdida a la población, es fundamental para no terminar como países como Venezuela o Argentina, donde la violencia ha llegado a puntos muy críticos últimamente. No hay que olvidar, que gran parte del éxito de las reformas en si se da por el grado de integración del gobierno con su población, y no tanto por los helicópteros o vehículos que se compren. Que Dios nos ayude.

 

 

 

 

 

 

El Perú y su Mistura Política

PIERO

Por: Piero Miranda

En estas primeras semanas del mes de septiembre, la escena política nos ha brindado un sinnúmero de hechos para analizar, y al fiel estilo de la feria gastronómica Mistura, nos ha otorgado diversidad en cada una de ellas que van, desde amenazas de bomba, como investigaciones a ex presidentes, pasando por negociaciones del gobierno con los diferentes sectores políticos, hasta por cartas de un ex mandatario, acusando a otro por las situaciones desafortunadas de la selección peruana de fútbol.

En el caso del ex presidente Toledo hay diversas opiniones en torno a la investigación, algunas bastante arriesgadas que afirman que es una maniobra política por parte de sus enemigos para “enterrarlo políticamente “ y, otras más perspicaces, que señalan que el ya se quemó”. Atribuir el tema de las investigaciones como un complot bien conjurado por parte de los enemigos políticos de Toledo, como afirmar que este “ya se quemó” no sería lo más preciso. Alejandro Toledo, cayó en el embrollo de sus propias contradicciones, y sin un grupo de aliados que pueda apoyarlo, fuera del oficialismo, hacen que este vaya en caída libre hacia el “desprecio inmediato” de la sociedad.

El “desprecio inmediato”, es como  llevar un sambenito que carga el actor político a corto y a mediano plazo, pero que al final no termina volviéndolo un “cadáver político”. Para muestra, tenemos al ex presidente García, que después de un catastrófico primer gobierno, volvió a ser presidente con mayor éxito el 2006, y no es secreto que volverá a tentar la presidencia el 2016. Otro ejemplo es Luis Castañeda,  que en algún momento lo consideraron “cadáver político” por el caso Comunicore; sin embargo, este salió bien librado y con carta abierta a tentar algún cargo político. Pese a que tanto Castañeda como García, sufrieron en su momento este “desprecio inmediato”, el cual los mantuvo muy al margen de la política por un tiempo, estos después volvieron a entrar en la política nacional y sin ninguna mayor complicación, por lo que no nos sorprenda de que en algún momento el ex presidente Toledo, regrese después de ese limbo en el que se encuentra, a la política nacional bien librado y con nuevos aires políticos.

Con respecto a las conversaciones que ha tenido el gobierno de mano del Premier Juan Jiménez con los diversos líderes políticos tanto de oposición como aliados,  no es novedad señalar que el gobierno de Ollanta Humala, al no tener un rumbo político fijo, este “coqueteando” con diversas fuerzas políticas para conseguir algún tipo de respaldo para sus futuras medidas. Sin embargo, el frente de izquierda al presionar por la salida del Ministro Castilla, no se la deja fácil al ejecutivo, pues el ministro seria el garante del rumbo económico del sector pro empresarial, por lo que  la disyuntiva del ejecutivo seria si ir del lado de la izquierda (tomando sus condiciones), o de la derecha (dejando intacto el sistema económico), como fue al inicio del gobierno, dejando de esta manera las conversaciones, como una nueva encrucijada de parte de las fuerzas políticas para el gobierno.

Mayor sorpresa causó la carta del ex presidente Alberto Fujimori, el cual acuso al presidente Ollanta Humala de haber “salado” a la selección peruana en el partido contra Uruguay. Más allá de lo anecdótico de la carta, el mensaje es claro: “Mi opinión aún tiene peso y el pueblo no te quiere”. Para un actor político, es más que vital mantenerse dentro de la coyuntura política, por lo que el ex presidente no desperdicia oportunidad alguna para de una manera bastante sutil dirigirse al actual mandatario y decirle de forma implícita “El pueblo no te quiere, salas al Perú”. Con esto, Alberto Fujimori vuelve a dar que hablar y resaltar que su popularidad, aunque este en la cárcel, es mayor que la del actual mandatario.

Finalmente, una amenaza de bomba por parte de grupos pro-sendero invadió la feria de Mistura esta última semana. Como el tema del terrorismo siempre vende, y los psicosociales son la mejor forma de mantener entretenida a la población, se siguen utilizando este tipo de artimañas por parte de los medios de comunicación, que más de llamar a la sensatez y a la prudencia con este tipo de temas tan delicados, lo llenan de burdas especulaciones y de alarmantes noticias para distraer la opinión. Frente a esto, no queda más que llamar a la calma, y reafirmar que las especulaciones, especulaciones son, por lo que no hay razón para entrar en paranoia.

Si bien esta Mistura Política no es más sibarita que la Mistura gastronómica que hay en nuestra capital, esto no impide deleitarse de esta política nacional que, lamentablemente o felizmente, nos toca vivir en el Perú. Buen Provecho.