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Promoviendo la transparencia en la gestión pública: El “Plan de Acción de Gobierno Abierto”

FABIOLA

Por: Fabiola Casaretto

La transparencia en la administración pública de nuestro país  es un asunto que siempre ha sido de interés de los ciudadanos. En efecto, la búsqueda de la transparencia en la gestión pública, en términos de una actuación óptima por parte de las entidades estatales, ha sido, recurrentemente, objeto de discusión. Ahora bien, como señala Elsa Bardález[1], muchas veces, debido a los numerosos casos de inconducta y mal manejo de recursos públicos, la percepción que se tiene del Estado en la ciudadanía no siempre es la más positiva. No obstante, a mediados de los años 70’s, se han venido promoviendo nociones como “apertura”, “participación” y “transparencia” en el espacio político europeo; lo cual condujo a una nueva visión sobre el acceso a  información pública  por parte del ciudadano. Visión que tenía como objetivo la  definición de la capacidad de los ciudadanos para evaluar las medidas que se adoptan desde el Estado.

En el caso latinoamericano, se presentan ciertos avances en relación a legislación sobre el derecho de acceso a la información pública para incrementar los niveles de transparencia del Estado, lo cual iniciaría un proceso hacia una cultura de apertura en la gestión pública; sin embargo, este debiera constituir la regla, más que la excepción[2]. Actualmente en nuestro país, al encontrarnos en un contexto en el que se reconoce el crecimiento de la economía peruana y se promueve un proceso de modernización de la gestión pública,  parece resurgir  el debate sobre la posibilidad de tener un Estado capaz que responda satisfactoriamente a las  demandas de la ciudadanía.  Un debate que estaría  presente en la literatura sobre gestión pública,  y que iría adquiriendo forma con la iniciativa de promover la transparencia pública desde la actual gestión gubernamental. Ahora bien, lo que cabría indagar es el cómo. En ese sentido, el análisis se centrará en una de las medidas a implementar en el presente período de gobierno: “El Plan de Acción de Gobierno Abierto[3]”.

Hacia inicios de octubre del presente año, por motivo de la conmemoración del  Día Mundial del Acceso a la Información Pública que se llevaría a cabo el 28 de setiembre, la  Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), por medio de la Secretaría de Gestión Pública, presentaría los avances que se están produciendo en torno a las buenas prácticas de gobierno abierto. Esta iniciativa, según dicha institución, está orientada a disminuir las posibilidades de corrupción dentro de las entidades del Estado; así como a promover un mayor nivel de transparencia en las mismas.  Dentro de la estrategia de gobierno abierto, podríamos situar la necesidad de facilitar el acceso a la información pública por parte de los ciudadanos, a través de la implementación del gobierno electrónico en las entidades estatales; así como la promoción de la participación ciudadana, entre otros.

En efecto, la implementación del “Plan de Acción de Gobierno Abierto” constituye un intento por aumentar la integridad de la función pública; no obstante se sabe que, como todo proceso, sus resultados se percibirán en un largo plazo. Por eso, es necesario tomar en consideración dos aspectos claves: en primer lugar, la capacitación a los servidores públicos debido a que, en la realidad práctica, se presenta un gran déficit en materia de transparencia y acceso a la información. Por otro lado,  se debe hacer énfasis en la difusión del derecho de acceso a la información pública para incentivar a los ciudadanos a ser críticos,  en términos constructivos, de los servicios que se le brindan.

Como se sabe , iniciar un proceso de dicha magnitud tomará tiempo; sobre todo, teniendo en cuenta que se centra en el punto más crítico de la función pública en nuestro país;  sin embargo,  dicha iniciativa resulta positiva en la medida en que se orienta hacia una meta principal: Fortalecer los vínculos entre la ciudadanía y el Estado mediante una mayor transparencia  en la gestión pública   ; lo cual, a su vez, permitirá cambiar   en cierta medida  la percepción negativa  que se tiene de esta. No será fácil; sin embargo, constituye un cambio progresivo en tanto se presenta como una  nueva forma de hacer gestión pública en el Perú.

 

Se recomienda:

Consorcio de Investigación Económica y Social CIES

(2011)  La investigación económica y social en el Perú: Balance 2007 – 2011 y agenda 2012 – 2016

Ramírez. Alujas, Álvaro

(2011)  Gestión Pública: Tendencias actuales y el (inevitable) camino que viene. Reflexiones finales


[1]  Bardález, Elsa. (2011).  Gobernabilidad, corrupción y transparencia. En: La investigación económica y social en el Perú: balance 2007 – 2011.  Editorial CIES

[2] Se puede hacer referencia a los casos de Chile y Uruguay, países que cuentan con legislación en la materia (Ramírez, Álvaro, 2010).

[3]  Cabe señalar que el “Plan de Gobierno Abierto” se inserta dentro de la Alianza para el Gobierno Abierto (Open Government Partnership), que es un acuerdo al cual se suscribe nuestro país en el año 2011. Entre sus principales objetivos  figura la necesidad de constituirse  como  un esfuerzo conjunto, entre diversos países,  para mejorar el desempeño de la gestión pública en los mismos.

La tuberculosis en el Perú: Una respuesta intersectorial para una enfermedad multicausal

 FABIOLA

Por: Fabiola Casaretto

Hoy en día nuestro país es considerado, por muchos,  como un modelo de manejo macroeconómico para la región. En efecto, una tasa de crecimiento económico por encima del 6% en la última década[i], ha alimentado nuestro entusiasmo. Sin embargo, cabría hacernos algunas preguntas; sobre todo, en lo referente a mejoras en las condiciones de vida de la población: ¿se podría decir que  el Perú tiene una situación envidiable en términos de salud pública? En caso de que sea así, ¿por qué presentamos una de las tasas más altas de morbilidad e incidencia de tuberculosis en América Latina[ii]?

Para responder las preguntas planteadas, el  presente artículo, intentará evidenciar la importancia de comprender la Tuberculosis (TBC) como  una enfermedad social que puede ser abordada de manera integral y sistémica como en el caso de la Municipalidad de La Victoria en su Plan TBCero – La Victoria. Esta explicación nos permitirá: 1) saber cuáles son los límites del enfoque biomédico para la prevención y el control de la TBC y, 2) reconocer  la necesidad de elaborar políticas de salud pública centrada en los determinantes sociales de la salud (DSS).

La tuberculosis, como  señala Luis Tafur, es una de las enfermedades que más afecta a las grandes ciudades. De hecho, en Lima Metropolitana, dicha enfermedad es uno de los primeros problemas de salud pública de origen infeccioso[iii]. En el año 2009 se produjeron un total de 33169 casos notificados como morbilidad, más 1856 casos de TB – MDR (tuberculosis multidrogo resistente), de los cuales un 56% fueron reportados en Lima y el Callao, aproximadamente 20 mil casos por año. Más aún, según la Estrategia Sanitaria Nacional de Prevención y Control de la Tuberculosis del Ministerio de Salud (ESNPyCTB/MINSA), hasta abril del 2011 se han reportado un total de 334 casos de TB – XDR (tuberculosis extremadamente- resistente), concentrándose el 93% en Lima y Callao; situación que nos posiciona  como el país con mayor número de casos reportados en América Latina. Estos índices deberían alarmarnos; teniendo en cuenta que solo  podríamos compararnos  con países como Haití y Bolivia en lo que se refiere a mayor incidencia de tuberculosis en América Latina[iv].

No obstante, las políticas públicas de mitigación propuestas desde el año 1942 con el Plan de Prevención de la TBC  basaron sus intervenciones en el enfoque biomédico que, al priorizar el  tratamiento individual de la enfermedad, no permitía un abordaje de carácter socio político que asegurara la disminución del riesgo económico y social  en el grupo familiar. Para el año 1992, al reportarse más de 55 mil casos de pacientes con TBC, se pudo constatar que este enfoque  presentaba serias limitaciones en la lucha contra la TBC porque solo consideraba el tratamiento médico de los pacientes quienes,  una vez culminado el proceso, volvían a convivir con las mismas condiciones que permitieron que se desarrolle dicha enfermedad.

Es ante dicha situación que  en el año  1993,  por  recomendación de la OMS, se  incorpora el enfoque DOTS o TAES (tratamiento acortado estrictamente supervisado) mostrando resultados positivos en la lucha contra la TBC en América Latina y Centroamérica. Dicho enfoque cuenta, entre sus componentes principales, con un tratamiento normalizado y supervisado que permite brindarle apoyo constante al  paciente, compromiso político para garantizar una financiación aumentada y sostenida y un sistema eficaz de suministro y gestión de los medicamentos.  Por esa razón, como lo señala la Organización Mundial de la Salud, dicho enfoque sigue siendo el núcleo de la estrategia Alto a la TBC que, entre sus metas principales, pretende disminuir la tasa de incidencia de la TBC en el Mundo[v].

En el  Estado peruano se ha estado recibiendo apoyo del Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, TB y Malaria (FM) desde el año 2003. Posteriormente, hacia el  año 2006 el presupuesto otorgado se triplicaría,  resultando un avance considerable[vi]. Sin embargo, a pesar de tener mayor presupuesto para adquirir medicamentos e insumos de laboratorio para garantizar una adecuada atención en los servicios de salud, el número de casos de TBC MDR y TB XDR nos muestran que el enfoque de intervención debe ser revisado.  De esta manera, es   en el marco de esta búsqueda por un  nuevo enfoque para abordar la tuberculosis,  donde podríamos situar al  Plan TBCero – La Victoria como una  innovación al adoptar un enfoque socio político e integral  basado en los determinantes sociales de la tuberculosis (DSS)[vii]

Uno de los casos que contiene este enfoque socio político de la TBC es el Plan TBCero de la MLV, en funcionamiento desde abril del año 2009 en la jurisdicción del Centro de Salud de San Cosme del distrito de La Victoria. Este, tomando en cuenta  los determinantes sociales de la tuberculosis presente en la zona como el empleo informal y precario, el hacinamiento y la tugurización, busca reducir la tasa de incidencia de la tuberculosis en un 30%, en un período de 5 años.

Para lograr la meta propuesta, La MLV reconoció que  el enfoque biomédico denotaba serias limitaciones para combatir la tuberculosis; tomando en cuenta que para el año 2008  dicha zona presentaba una tasa de Incidencia de 1028 por 100,000 habitantes, siendo, de ese modo, la más alta del país. Es así que La Municipalidad de La Victoria pone en práctica el enfoque socio político de la tuberculosis basado en los principios de la Atención Primaria de Salud y la Promoción de la salud, que consisten en proporcionar a las personas los medios necesarios para mejorar su salud y ejercer mayor control sobre ella, con lo cual se pudieron lograr mejores resultados[viii].

En ese sentido,   las líneas estratégicas del Plan TBCero – La Victoria, a cargo de la Dirección de Salud Lima Ciudad (DISA V  – La Victoria),  siguieron una lógica sistémica que consistió en la incorporación de la estrategia DATOS (Detección, análisis y tratamiento observado socialmente)  que permite conjugar el enfoque biomédico y el socio político organizando los servicios de salud para incorporarlos a la comunidad en el abordaje sobre los determinantes sociales.  Esta estrategia, que se complementaría con la participación activa de los afectados,  tendría entre sus componentes  la Atención diferenciada por niveles, lo cual permitió una atención diferenciada  para la persona, familia y comunidad al basarse en una perspectiva de Atención Primaria de Salud que, según la OMS, es el núcleo del sistema de salud del país y forma parte integral del desarrollo socioeconómico general de la comunidad[ix].

De esa manera, la MLV tendría un rol protagónico en la lucha contra la TBC a nivel comunitario al  firmar un convenio marco con la Dirección de Salud Lima Ciudad (DISA V), para la implementación de  la Casa del Alivio en marzo del 2010. Entre las actividades realizadas en La Casa del Alivio figuran los talleres psicológicos grupales, la preparación de refrigerios nutritivos, talleres de sensibilización y sesiones educativas para prevenir la re – infección, contagio y/o abandono de los pacientes con TBC del Centro de salud San Cosme.

De ese modo, el accionar de la MLV podría situarse en el marco de los Planes Multisectoriales de Lucha contra la TBC, al facilitar la interacción entre la sociedad civil y las organizaciones de personas con tuberculosis  y promover una mayor continuidad de  las políticas de lucha contra la TBC[x].

Los resultados nos demuestran la efectividad del enfoque socio político de la TBC: Según la  DISA V Lima Ciudad – MLV, la Tasa de Incidencia de 1028 por 100,000 habitantes en el año 2008 disminuye a 784 por 100,000 habitantes para el año 2010[xi]. Todo esto producto de un enfoque socio político de la tuberculosis que, basándose en el carácter estructural de esta enfermedad, toma en cuenta  las condiciones que permiten el desarrollo de la misma.  Sobre este tema, el Plan Estratégico Multisectorial de la Respuesta Nacional a la Tuberculosis en el Perú (2010 – 2019), señala que la tuberculosis se debería de abordar con políticas públicas intersectoriales y articuladas que tengan en cuenta que la salud pública; más que un servicio a la ciudadanía, es un derecho humano.  En este contexto, en el cual los determinantes sociales son un caldo de cultivo para la tuberculosis, urge un accionar articulado entre los distintos sectores del Estado.


[i] Entrevista al Ministro de Economía Miguel Castilla en Gestión

Ver: http://gestion.pe/economia/castilla-al-nyt-nos-hemos-acostumbrado-al-crecimiento-sostenido-y-hemos-olvidado-ciclos-2074091. [Acceso el 20 de agosto de 2013]

[ii] Ver: Fuentes – Tafur L. Enfoque sociopolítico para el control de la tuberculosis en el Perú. Rev Perú Med Exp. Salud Pública. 2009;26(3):370 – 79

[iii] Ver: Situación de la TBC en el Perú, Reunión de Evaluación Nacional de la ESNPCT/MINSA, 2011

[iv] Ver: WHO. Multidrug and extensively drug –  resistant TB (M/XDR – TB) : 2010 Global Report  on Surveillance and Reponse

[v] World Heatlh Organization. The Stop TB Strategy. 2006

[vi]  Ver: Bonilla C. Situación de la tuberculosis en el Perú. Acta Med. Perú. 2008; 25(3): 163 – 70

[vii] Ver: Lalonde M. A new perspective on the Health of Canadian. A working document. Ottawa: Ministry of National Health and Welfare. 1974

[viii] Carta de Ottawa.  1986

[ix] Ver: Colegio Médico del Perú: Lineamientos generales de un programa para la prevención y el control de la tuberculosis en Lima Metropolitana. 2011

[x] Asalde, Cesar. Acta méd. Peruana v.25 n.3 Lima. 2008

[xi] Estrategia Sanitaria de Intervención y Control de la TBC. DISA V Lima Ciudad

Se recomienda :

  • Identificación de los determinantes sociales que influyen en la situación de la tuberculosis en el cerro San Cosme. [Informe en Internet]. Lima: 2009. [Acceso el 20 de agosto de 2013].

Ver: www.bvsde.paho.org/texcom/sct/047994.pdf

  • Ticona E. Tuberculosis: ¿se agotó el enfoque biomédico? Rev Peru Med Exp Salud Pública. 2009; 26(3): 273-75