Se abre el telón

486065_244449922358711_1358840979_n

Por: Piero Miranda Carrillo

En las últimas semanas, de forma mediática y al fiel estilo de un show televisivo, uno a uno ex mandatarios y algunos personajes de la política nacional, salen nuevamente a la luz, pero no por sus propuestas para el beneficio de la nación, sino por todos los escándalos de los que vienen siendo investigados, ya sea por irregularidades, enriquecimiento ilícito o desviación de fondos, entre otros.

Frente a esto, ¿Que es realmente esta situación? ¿Acaso una forma de “adelanto del carnaval electoral”, como un sector de la prensa lo afirma? ¿O una maquinaria de ruido del gobierno para crear desprestigio como sostienen algunos líderes políticos? Con abundantes supuestos, las interrogantes que surgen acerca de lo que se vive ahora nos deja muchas imprecisiones  respecto a lo que realmente ocurre, que es el uso de esta arma política que son las acusaciones, las cuales observamos ahora tras el telón.

Las investigaciones a ex funcionarios del Estado, no es un tema nuevo, pues  se ha venido dando gobierno tras gobierno  y esto se comenzó a configurar con fuerza desde el gobierno de Alberto Fujimori, dejando en el subconsciente de la sociedad la consigna de que “si se investiga a alguien,  siempre está bien”.  Este pasivo, se ha convertido en un arma política tanto para el gobierno como para las diversas bancadas parlamentarias, las cuales han venido utilizando las investigaciones como una herramienta de negociación y de desprestigio, y no como una verdadera arma fiscalizadora y de utilidad para la gobernabilidad. Así también, los medios de comunicación, al irse convirtiendo en un actor clave durante los últimos gobiernos, han generado esta misma facultad, pues las imputaciones  que se hacen ahora no son solo parte del Congreso, o de fiscalías especializadas, sino también de canales televisivos y prensa escrita, por lo que señalar que el tema de las investigaciones a funcionarios es una arma exclusiva del Estado, sería impreciso. Para entender mejor esta situación, analicemos los casos más controversiales, como el de Alejandro Toledo y  el de Alan García.

Unas de las reglas fundamentales en política son que el ataque se da entre opuestos, ósea el enfrentamiento se da mayormente entre bancadas  antagónicas, acompañados por grandes sectores de la prensa,  y otro, es que a menos  presencia política, más vulnerable te vuelves  respecto a las otras agrupaciones políticas, y por ende, a las acusaciones. Los ataques en la política se dan en todo momento, sea en épocas de campaña o no, por lo que afirmar que estos ataques se dan por motivos electorales, faltando aun tres años para los comicios, es realmente un escenario poco probable. En el caso de Alan García podemos observar que su relación con el oficialismo nunca ha sido la más cercana, pues con su oposición a la” reelección conyugal”, y eso, sumado a su escaza presencia política de su partido en el Legislativo, hace que se convierta en blanco político del gobierno. De esta forma, el oficialismo tiene la oportunidad de devolver el ataque a García legalmente con la Mega Comisión y hacer uso de esta arma política de la mejor manera, pues en el juego político si no atacas, te atacan, por lo que mientras más puedas atacar a tu adversario, es mucho mejor.

Con respecto a Alejandro Toledo, sucede acá una situación diferente, pues si bien Toledo no es el blanco del oficialismo por ser su aliado, y tampoco su presencia política es reducida, acá emerge un factor clave que no se  de la misma manera que en el caso de Alan García, que es el papel protagónico de la prensa. A primera vista, Toledo cuenta con cierto blindaje por parte del oficialismo, pero este no le fue suficiente pues las bancadas que le son opuestas, sumado a un gran sector de la prensa que se ha encargado de exponer y fomentar todas las acusaciones en contra del ex mandatario, ha conseguido hacer un gran daño a la imagen del ex presidente, y conseguir así mellar momentáneamente su presencia y peso político.

Frente a esto, es necesario resaltar que la política tiene sus propias reglas y se maneja de diversas maneras, lo cual no significa tratar de encasillar estas formas en conceptos tan imprecisos como “cofettis electorales” o “maquinarias de ruidos del gobierno”. En todo caso, es más que necesario analizar y comprender hasta qué punto la investigación de funcionarios dejó de ser un fin para convertirse en un medio, en el cual solo se busque un beneficio propio y que bajo la premisa de que “si se investiga, se hace bien”, se crea un mal antecedente, que no hace más que encontrar imputable a todo aquel que en algún momento pasa por la política nacional.

 

 

 

Publicado el mayo 28, 2013 en Política Nacional y etiquetado en . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

  1. ¿Y recién te das cuenta que la investigación de funcionarios pasó de ser un fin para convertirse en un artero medio de desintegración de honras e imágenes político – electorales? Esta vez recibió duro y en el blanco un sector que se presenta con el estandarte de la decencia pública y la honestidad, y no lo es. Le ha salpicado a la izquierda, tanto que La Primera y César Lèvano tienen que hacer campaña en pro de las investigaciones como un grupo, como un bulto, como un alud, como un conjunto de posibles sospechosos de diverso origen partidario y de variada participación en la comisión de delito público, a fin de minimizar y/o banalizar el caso Toledo-Fernenbug-Karp. Que de hecho, afecta, lo que realmente preocupa a la izquierda criolla “realmente existente”: EL PODER y su enquistamiento en la administración estatal.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: